Había escuchado hablar de él, pero me resistí. Todavía no era el momento. El camino del artista, de Julia Cameron, era un pendiente.
Este libro ofrece un método para superar los obstáculos que te separan de tu creatividad. Pero para sacarle el jugo tenés que poner de tu parte, porque son 12 semanas de cumplir con ejercicios, de animarte a meter las manos en la masa y ver de qué está hecho. Por eso me resistí.
Hasta ahora.
Ayer me levanté y dije: Sí. Hoy es el día. (Aparte era lunes y estamos cerca de empezar un mes nuevo. ¡¿Qué otras señales necesito?!)
Está dirigido quien quiera incluir más creatividad en su vida. Si sentís curiosidad pero pensás que no estás listo, o que no sirve, pensalo mejor: la resistencia es una gran señal de algo que necesitamos.

Aunque el libro está dividido en 12 partes —una por cada semana de ejercicios—, hay dos herramientas vitales que atraviesan todo el proceso: las páginas matutinas y la cita del artista.
Las páginas de la mañana:
3 hojas, escritas a mano y a la mañana, con lo que se te venga a la cabeza.
¿El objetivo? Volcar esa charla cerebral al papel todos los días, que de otra manera hubiera quedado estancada adentro tuyo.
No hay forma incorrecta de hacerlas. Solo tienes que mover la mano y completar las 3 hojas, algo que lleva cerca de 20? 25? minutos. Algunos días serán fáciles, y en otros tal vez te encuentres repitiendo “no sé qué escribir” cien veces.
No te preocupes por si lo que aparece es bueno o no. No releas. Deja que salga toda esa bruma: mejor en tu cuaderno que en tu cabeza, ¿no?
“Esa cosa furiosa, quejosa y mezquina que escribís a la mañana es lo que se encuentra entre vos y tu creatividad” dice Julia Cameron.
Con la práctica, esta forma de meditar por escrito te va a enseñar a separar tu censurador interior (esa voz boicoteadora) de tu identidad.
Vas a aprender que no sos esa voz y que podés —sí, sí que podés— ignorarla.
Además de ayudarte a destapar tu creatividad, es un gran ejercicio para conocerte mejor.
La cita del artista:
Un tiempo —dos horas, por ejemplo— a la semana, dedicado solo para vos, para hacer algo que te entusiasme. El objetivo de estas salidas es sacar a pasear a tu artista interior, mimarlo un poco. Necesita nuevos estímulos para crear —imágenes, situaciones, sonidos— y esta es una forma de hacerlo.
Si no sabés por dónde empezar, preguntate: ¿qué te divierte? ¿Qué te entusiasma? Olvidate de lo que te gustaría que te entusiasme y concentrate en lo que realmente te entusiasma. Si ir a la muestra de alguien famoso te parece algo “artístico” pero en realidad un poco aburrido, no lo hagas. Tal vez ir a un negocio de ropa a probar telas y colores sea una mejor decisión. Dejá que tu intriga y exploración te guíen.
No necesitás plata para hacerlo. Por ejemplo, podés:
- ver una peli que te encantaba de joven
- salir a caminar
- meterte adentro de la iglesia a escuchar el coro
- cocinar algo especial
- visitar un barrio diferente
Protegé este tiempo de los demás. Tu pareja, tus amigos o tu familia no están invitados. Fijate cómo, después de haber tomado la decisón, una parte tuya intentará sacarte de esta con alguna excusa frágil. ¡Entendé lo que quiere hacer y no le hagas caso!
*
Bueno, eso para empezar. Las dos actividades son obligatorias y fundamentales para que el curso funcione.
Necesitaba una estructura y por eso estoy muy entusiasmada de tener una con el libro. Ya empecé y estoy en mi primera semana.
¿Alguien ya lo hizo? ¿Te sumás a hacerlo conmigo? Acordate que si algo no te cierra es una buena señal.
Voy a compartir algunas cosas del libro acá durante estos meses, pero si lo quieren hacer en serio, les recomiendo mucho que se consigan el libro y lo usen a él como guía fiel.
Yay!
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