La mayoría de mis clientes llegan a mí porque quieren trabajar esto:
Su Pasión.
Así, con mayúscula.
Necesitan descubrir cuál es, y definirla en algo tangible.
Lo que no saben es que están enfocando mal la pregunta.
La pasión no es una etiqueta, ni una cosa concreta.
¿Y si dejamos de pensar en la pasión como algo tangible (“mi pasión es la ilustración”)…
… y la pensamos como una serie de valores?
La pasión es una esencia.
La pasión es una esencia. Está hecha de lo que es importante para ti, lo que te hace feliz, lo que te lleva a un estado de flow, lo que te hace pensar: “ahhh, sí, esto tiene sentido”, de lo que te llena de energía…
y de la cual desde ahí se desprenden materializaciones tangibles.
Ejemplo concreto:
A mí me apasiona conectar, el compartir, la creatividad y el acompañar procesos…
Hoy, esta pasión se manifiesta con mi profesión como coach.
Hace unos años, se manifestaba escribiendo en un blog.
En 5 años tal vez se manifiesta ilustrando libros.
En 10 años, quién sabe, ¿profe de cerámica?
Pensar en la pasión como una serie de valores significa que no estás atada a un resultado concreto o a una etiqueta.
Y si mañana te das cuenta de que estás en una profesión completamente diferente, no entras en una crisis de identidad… porque sabes que tu pasión no cambió.
Solo cambió la forma en la que se manifiesta.
No hace falta definirte en etiquetas.
Somos seres cambiantes.
Pensar la pasión de esta forma — como una esencia, y no un resultado– te quita la presión de definirte en etiquetas y te da más permiso para moverte de forma fluida.
Esto es fundamental en la vida de hoy, en especial en lo que respecta a lo profesional.
Los trabajos están cambiando muy rápido. ¡Y lo van a seguir haciendo! ¡A niveles drásticos!
¿Cómo transitamos esa transición?
Enfocando la pasión desde este lugar. Así es como cultivamos nuestra resiliencia.
Te dejo esta invitación para que “descubras” tu pasión…
… No pensando tanto en cosas concretas, si no preguntándote:
- ¿Cuáles son tus valores?
- ¿Qué te impulsa?
- ¿Qué es importante para ti?
- ¿De qué esta hecha esa esencia?
- ¿Cómo se está materializando ya en tu día a día? Y si todavía no lo están haciendo, ¿de qué formas te gustaría que lo hiciera?
Esto no se trata solo de tu carrera o de tu profesión.
Forma parte de un viaje de autodescubrimiento, que abarca mucho más que solo tu trabajo.
Y así como es hermoso y sorprendente, también es confuso y no lineal.
Por eso, si resuenas con esto y si quieres animarte a este viaje:
Te invito a que lo hagas con placer, con risa, con como si fueras una exploradora de tu propia vida.
El entusiasmo, el amor y la curiosidad… estos también son ingredientes muy importantes de todo este proceso.
Y ahora te pregunto:
🔹 ¿Cómo te resuena esta nueva forma de pensar la “pasión”? 🔹
Y si quieres compartirte, te leo.
Con cariño enorme y hasta la próxima carta,
Sharon.
PD. Enviale este post a todas las personas que conoces que necesitan escuchar este mensaje.
No hace falta saber qué quieres. Saber lo que NO quieres es un buen punto de partida.
Si estás buscando un cambio y no sabes por dónde empezar, tranquila. En un proceso de coaching, descubres soluciones con alguien que te acompaña, sin que te sientas sola o perdida.
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