No importa si lo tenés que leer para una clase, o si es un libro nuevo o si es un clásico o si, o si, o si…
Tengo una teoría y mí teoría es esta: cada libro tiene su momento. No se puede forzar. Podés empezarlo, llegar hasta la mitad y darlo de baja. Incluso faltarle solo pocas paginas para terminarlo. No pasa nada. Agarrá el próximo. Si no estás enganchado, ¿para qué?
Compré The Handmaid’s Tale de Margaret Atwood hace 10 años y recién lo leí ahora, por primera vez. Había escuchado cosas gloriosas sobre la autora, sobre sus libros. Lo abrí, con 16 años. Olí sus páginas, toqué con los dedos y con los ojos las primeras hojas. Pero lo dejé al poco tiempo. Lo que buscaba en ese entonces no lo encontré en esas páginas, por más deliciosas que fueran. No era el momento.
Pero ahora, lo encontré entre las cosas de mi hermana, y lo devoré. No puedo dejar de pensar acerca de él. Mi absorción era tal que mi hermana se enojó porque se lo robé.
Cada libro tiene su(s) momento(s) y cada uno de nosotros tiene su(s) momento(s) con los libros. Si no lo estás sintiendo, déjalo. Déjalo, déjalo, déjalo. Agarrá el próximo.
Leé solo lo que quieras leer con absorción. Solo así vale la pena.
Deja un comentario