La primera (y única) vez que vine a Tailandia fue hace 5 años. Fue un antes y un después en mi vida, un viaje que me marcó. Tenía 20 y era el primer viaje de mochilera que hacía, con una amiga, las dos solas.
Caminar por las calles de Ao Nang, Krabi y ver los mismos atardeceres del 2013 es muy loco… En esa época íbamos a los cybercafés a pagar internet por hora. ¡Cybercafés! A mandar mails a amigos y familia contándoles cuentos de esta parte exótica del planeta. Qué recuerdos, Dios mío.
Agradezco la oportunidad de estar en esta parte del mundo de nuevo pero en otro momento de mi vida. Algunas cosas cambiaron de este lugar desde la última vez que estuve acá pero otras no: el cybercafé sigue donde lo dejamos. Igual que yo: algunas cosas siguen iguales y otras cambiaron, espero para bien, creo para bien.
Lo importante es que esos cambios me gusten, que se sientan coherentes, que se sientan cómo crecer para donde quiero.
Loreta says
Fabulosas fotos … ahí también vas en buen camino..
Sharon Borgstrom says
Loreta te quiero tanto!!!
loreta says
espectaculares las fotos de los atardeceres!!! parece que hubieras elegido las pinceladas de luz!!